Mesa de oradores durante la charla en la biblioteca
Aurelio Maroto
La biblioteca municipal se convirtió este viernes en punto de encuentro para la reflexión social con la charla-coloquio “Pequeños gestos que cambian vidas”, una jornada dedicada a visibilizar el acogimiento familiar y a desmontar algunos de los mitos que aún lo rodean. El acto, organizado por ASOFACAM (Asociación de Familias de Acogida de Castilla-La Mancha), en colaboración con la Junta de Comunidades y el Ayuntamiento de La Solana, reunió a vecinos y vecinas interesados en conocer de primera mano esta realidad social. Coincidía con el Día Internacional de las Familias.
En la mesa participaron el delegado provincial de Bienestar Social, Eulalio Díaz-Cano, Yolanda Rodríguez, madre de acogida de Villanueva de los Infantes, y José Jiménez, padre de acogida y autor del libro Madre no hay más que… tres. A lo largo del encuentro, se explicó el funcionamiento del sistema de acogimiento, sus distintas modalidades y el proceso necesario para convertirse en familia acogedora.
Uno de los ejes centrales fue la dimensión social del fenómeno. En 2025, Aldeas Infantiles SOS acompañó a 919 familias acogedoras y a 897 niños, niñas y adolescentes a través de los Programas de Acogimiento Familiar que tiene en Aragón, Canarias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Cataluña, Galicia y Madrid. En España se estima que hay en torno a 51.900 menores bajo medidas de protección, de los cuales unos 35.000 no viven con sus familias biológicas. El sistema se reparte casi a partes iguales entre acogimiento familiar (51%) y residencial (49%), lo que evidencia una estructura aún tensionada. En Castilla-La Mancha, los datos refuerzan esa dualidad: 669 menores acogidos frente a 520 en centros. En la provincia, solo 58 familias atienden a 74 menores y cerca de 200 niños permanecen en centros, a la espera de una alternativa familiar.
José Jiménez compartió experiencias personales a través de su libro. Su testimonio aportó una visión cercana del acogimiento como compromiso temporal, lejos de la idea de adopción permanente. En declaraciones a la emisora municipal, Radio Horizonte, aclaró que no se trata de menores conflictivos, sino de infancias marcadas por contextos de violencia, adicciones o desestructuración. “El acogimiento no es una hipoteca de por vida, sino un acompañamiento en un momento difícil”. Explicó que su labor divulgativa busca romper el desconocimiento existente. “Muchos no se plantean acoger porque no saben lo que significa”. La pedagogía social es clave.
El público participó activamente con preguntas y reflexiones y la jornada concluyó con un sorteo de regalos donados por empresas locales y con un mensaje común: la necesidad de seguir sensibilizando a la población.




