Carroza de San Cristóbal antes del desfile de vehículos
Paulino Sánchez
La misa, la bendición de vehículos y la procesión de vehículos pesados por diversas calles de la localidad, fueron los cultos y actos que cerraron las fiestas del patrono de los conductores que, como es habitual, dan por finalizados los organizados por la Asociación de San Cristóbal. La semana anterior se habían celebrado las tradicionales maniobras de camión con tráiler en el recinto ferial.
En la tarde del sábado se ofició la misa, que volvía a celebrarse en la arboleda existente junto a la ciudad deportivo de La Moheda pero que, en esta ocasión, se ubicó en el interior del recinto del camping de autocaravanas.

Autoridades durante el oficio religioso
Celebró el oficio religioso el párroco de Santa Catalina, Benjamín Rey, quien centró su homilía en el Evangelio del día, que relataba la parábola del sembrador, enlazando la caída del grano que era sembrado con los pájaros que lo comieron, las piedras y los abrojos que no la dejaron germinar. Lo comparó con las nuevas técnicas existentes en la actualidad, “que no permiten germinar la palabra de Dios en los corazones de los creyentes”. El párroco también tuvo palabras para los conductores, sobre todo para los profesionales del volante como son los camioneros, principales organizadores de la fiesta. Dijo que “son personas esforzadas en el recorrido que realizan a diario en las carreteras para transportar sus mercancías para el servicio de la comunidad”.

A la misa asistieron cofradías y hermandades de La Solana
El coro de la Iglesia de Santa María participó con sus cánticos en la celebración, a la que asistieron concejales de los grupos popular y socialista, así como representantes de diferentes cofradías y hermandades de la localidad.
Finalizada la misa, se procedió a la bendición de los vehículos, que posteriormente desfilaron acompañando a la carroza que portaba la imagen de San Cristóbal, adornada con numerosas flores naturales. El cortejo realizó un amplio recorrido por numerosas calles del casco urbano, haciendo sonar los cláxones de los vehículos, en su mayoría camiones.


