Logotipo de la EFA Cibeles de La Solana
Aurelio Maroto
La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha ha autorizado oficialmente la apertura y puesta en funcionamiento del centro privado de Formación Profesional ‘Cibeles’ de La Solana, un proyecto promovido por la Fundación Legado Bustillo y enfocado al sector agropecuario, medioambiental y rural. La resolución, firmada el pasado 29 de abril por la Viceconsejería de Educación, Universidades e Investigación y publicada este jueves en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha, permitirá que el centro pueda comenzar su actividad en el curso 2026-2027.
La autorización contempla un total de cinco ciclos formativos relacionados con el medio rural y la sostenibilidad. En concreto, se impartirá el Grado Básico de Actividades Agropecuarias; los grados medios de Producción Agroecológica y Guía en el Medio Natural y de Tiempo Libre; además de los grados superiores de Ganadería y Asistencia en Sanidad Animal y Paisajismo y Medio Rural. Todas las enseñanzas dispondrán de dos unidades y 40 plazas escolares por especialidad.
Un proyecto anunciado en 2024
El proyecto educativo ‘Cibeles’ fue presentado públicamente en abril de 2024, tras el acuerdo alcanzado entre la Fundación Legado Bustillo y las EFAS de Castilla-La Mancha y Madrid, entidades especializadas en formación profesional vinculada al medio rural. Entonces se anunció que el centro podría arrancar en septiembre de 2025, aunque finalmente no fue posible cumplir aquellos plazos. Desde entonces, la fundación ha trabajado en la adecuación del Centro de Nuevas Tecnologías ‘Petra Mateos’, inmueble cedido por el Ayuntamiento de La Solana al Legado Bustillo durante 25 años y donde se desarrollará esta nueva oferta educativa.
Apuesta educativa y debate político
La puesta en marcha del centro supone un nuevo paso dentro de la estrategia educativa y de innovación rural impulsada en los últimos años por la Fundación Legado Bustillo, una institución histórica de La Solana cuyos orígenes se remontan al siglo XIX. El legado nació a partir del patrimonio cedido por el matrimonio formado por Pedro Remón y Concepción Bustillo con fines benéficos y educativos destinados a los vecinos más necesitados de la localidad. El proyecto, no obstante, también ha generado debate político en el municipio. Los grupos de la oposición municipal han cuestionado en varias ocasiones tanto la inversión realizada como la naturaleza del futuro centro educativo, mientras que el equipo de gobierno ha defendido la iniciativa como una apuesta estratégica de futuro para La Solana y para la formación especializada en el ámbito rural.




