Nuevo acceso al Punto Limpio desde la carretera de Valdepeñas Foto: GACETA
Aurelio Maroto
El Ayuntamiento de La Solana ha culminado una profunda transformación del Punto Limpio municipal, que ya cuenta con todas las garantías legales, administrativas y técnicas exigidas por la normativa vigente, amén de mejoras en las instalaciones. La actuación, que ha supuesto una inversión de 150.000 euros -financiados en su mayor parte por una subvención de la Dirección General de Economía Circular-, no solo moderniza el enclave, sino que regulariza su situación legal desde su apertura en 2011. El proyecto ha incluido mejoras estructurales, de accesibilidad, seguridad y gestión digital, situando este servicio en los estándares actuales de sostenibilidad y control ambiental.
Durante una comparecencia ante los medios en el propio recinto, la concejala de Medio Ambiente, María José García-Cervigón, detalló las actuaciones realizadas, comenzando por sus accesos: “Ahora se accede por la rotonda de la carretera de Valdepeñas mediante una entrada pavimentado, cuando antes se hacía un rodeo por un camino de tierra”. A ello se suma un refuerzo integral de la seguridad: “Se ha mejorado el control de entrada con una puerta automatizada, iluminación, vallado, cámaras de videovigilancia y alarmas”.

Panel informativo recién instalado Foto: GACETA
Mayor capacidad
La edil también incidió en la adecuación de los espacios a las exigencias medioambientales. “Se ha techado la zona de residuos peligrosos, se ha impermeabilizado el suelo y se recogerán posibles vertidos”, indicó, añadiendo que el contenedor de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) “cuenta ahora con mayor capacidad”. Asimismo, se han instalado carteles informativos y señalización específica, y se ha dotado de servicios básicos a la caseta del vigilante, que carecía de luz, agua y saneamiento.
Uno de los avances clave es la implantación de un sistema de gestión digital. “Contamos con un programa informático y acceso a internet para registrar los residuos que entran y salen”, señaló García-Cervigón, quien advirtió que “a partir de ahora los usuarios deberán acudir con DNI para poder realizar este control”. En clave de concienciación, hizo un llamamiento a la ciudadanía: “Animo a todos los vecinos a hacer un uso responsable del Punto Limpio y a separar correctamente los residuos”. También recordó la existencia del servicio municipal de recogida de enseres, insistiendo en evitar depósitos inadecuados en los contenedores urbanos.

La alcaldesa y la concejala atienden a los medios Foto: GACETA
Deficiencias heredadas
Por su parte, la alcaldesa, Luisa Márquez, puso el acento en la regularización legal de la instalación y en las deficiencias heredadas. “Este punto limpio se abrió en 2011 sin cumplir ninguna normativa vigente en esa época”. Según explicó, la instalación carecía de elementos básicos como luz, agua, alcantarillado o sistemas de protección para residuos peligrosos, lo que impedía su autorización oficial. Relató el complejo proceso administrativo implementado para revertir la situación: “Hubo que empezar de cero la licitación y separar proyectos que estaban mezclados, como el acceso y la adaptación normativa”. El resultado, aseguró, marca “un hecho histórico”, ya que “por primera vez el Punto Limpio cuenta con la autorización e inscripción en la Junta de Comunidades, con su número correspondiente, como instalación plenamente legalizada”.
La alcaldesa también destacó la incorporación de medidas inexistentes hasta ahora, como sistemas contra incendios: “No había ningún elemento para actuar en caso de incendio y ahora contamos con un hidrante cercano a la caseta del vigilante”. Junto a ello, valoró la iluminación nocturna, la videovigilancia y los mecanismos informáticos como pilares de “una gestión de residuos responsable y acorde a la normativa actual”. Subrayó el esfuerzo realizado para ejecutar y justificar la subvención, calificando el proceso de “muy complejo”, pero necesario para dotar a La Solana de “un Punto Limpio como es debido, tras años sin cumplir los requisitos más básicos”.
Finalmente, lamentó lo que llamó “silencio de agentes sociales y de ciertas personas que ahora hacen muchísimo ruido”. “Nosotros seguimos ajenos a ese ruido y a seguir trabajando por La Solana”.




