Un abuelo explica a los alumnos el oficio del esparto Foto: GACETA
Aurelio Maroto
Con pañuelo de hierbas al cuello y una ambientación netamente manchega, la comunidad educativa del CEIP ‘Sagrado Corazón’ anticipó la conmemoración del 31 de mayo, Día de Castilla-La Mancha. A fin de rescatar la memoria de determinadas costumbres, y también de crear conciencia autonómica, el veterano centro preparó un pequeño escaparate de las tradiciones que nos adornan. La jornada se organizó en torno a la cultura popular, la gastronomía, los juegos tradicionales y la participación de alumnos, maestros, familiares y personas mayores, estos últimos dispuestos a enseñar a los colegiales cómo era La Solana de antaño.
Desde primera hora, el ambiente festivo se dejó notar en el colegio. Los alumnos habían trabajado durante los días previos en un gran panel expositivo dedicado a la comunidad autónoma, donde recogieron aspectos relacionados con sus provincias, ciudades más representativas, monumentos, parques naturales, tradiciones y gastronomía. El director del centro, Ángel Crespo, destacó que toda la comunidad educativa se había implicado en esta celebración. “Lo hemos reflejado todos en nuestro panel para que lo vean todos los chicos del cole, en el que han estado trabajando tradiciones, comidas, las ciudades más importantes de Castilla-La Mancha, sus provincias, monumentos y los parques naturales”.

Desayuno con paparajotes preparados por madres del AMPA Foto: GACETA
La jornada continuó con un desayuno típico gracias a la colaboración del AMPA. “Después del recreo hemos desayunado unos paparajotes”, señaló el director, antes de detallar el programa de actividades. Los escolares participaron en cuatro talleres temáticos. Dos de ellos dedicados a juegos tradicionales que, según Crespo, forman parte de un patrimonio que merece conservarse. “Intentamos que no se pierdan y relanzarlos otra vez para que los chicos conozcan a qué jugaban sus abuelos, sus padres y también nuestras generaciones”. Entre las propuestas figuraban juegos de goma y diferentes actividades de corro y pasillo acompañadas de canciones y bailes populares.

Ambientación manchega durante toda la jornada Foto: GACETA
Otro taller se centró en la música tradicional mediante instrumentos sencillos. “Vamos a utilizar cucharas como instrumentos de música”, indicó. La última actividad estuvo dedicada a la pleita, un oficio artesanal ligado al esparto. “Un abuelo nos enseña cómo se trabaja este oficio, que desgraciadamente se está perdiendo”. Según Crespo, el objetivo principal es combinar la recuperación de las tradiciones con el fortalecimiento de la identidad regional.




