Un momento de la comida con la militancia Foto: GACETA
Aurelio Maroto
La Agrupación Local del PSOE de La Solana celebró este 1 de mayo, Día Internacional del Trabajo, su tradicional comida de convivencia en la Casa del Pueblo, que reunió a más de un centenar de afiliados, entre ellos algunos referentes históricos del socialismo local. En ese contexto, el secretario general, Eulalio Díaz-Cano, realizó una intervención ante los medios en un tono reivindicativo, pero también de balance y advertencia ante los retos actuales. Subrayó la importancia de preservar los derechos laborales conquistados, alertó sobre los riesgos de los discursos de odio y defendió una política basada en la dignidad y la igualdad.
Díaz-Cano estructuró su mensaje en tres ideas clave: reivindicación, celebración y memoria. “Hoy queremos reivindicar que los derechos laborales y sociales que tenemos garantizados ha costado mucho trabajo conseguirlos y son fruto de la lucha colectiva”, afirmó, advirtiendo que estos avances no son permanentes ni irreversibles. “Pueden estar amenazados”, lo que obliga a mantener una actitud vigilante y comprometida. Puso el acento en el valor de la unidad como motor de progreso. “Hoy celebramos la fuerza de la solidaridad, la unidad y la lucha de los trabajadores y trabajadoras”. Esa idea conectaba directamente con el espíritu del encuentro, una comida concebida no solo como acto festivo, sino como espacio de encuentro y refuerzo de vínculos internos.

Eulalio Díaz-Cano criticó la polémica ‘priodidad nacional’ Foto: GACETA
En un plano más político, criticó el auge de determinados discursos que, a su juicio, ponen en riesgo la cohesión social. Señaló directamente a propuestas como la “prioridad nacional”, impulsadas por formaciones como Vox, y cuestionó también el papel del Partido Popular en su normalización a través de acuerdos de gobierno en varias comunidades autónomas. “Lo que se esconde detrás es priorizar a unas personas sobre otras por el simple hecho de tener un origen diferente”, denunció. A su juicio, es “una trampa que pretende generar ciudadanos de primera y de segunda” y abren la puerta a nuevas formas de discriminación.
Frente a ello, Eulalio Díaz-Cano reivindicó un modelo basado en la universalidad de los derechos. “Defendemos la dignidad de las personas y los derechos que tenemos que disfrutar todos”, proclamó. Un mensaje que lanzó tanto a la militancia como al conjunto de la ciudadanía, en un contexto “marcado por la polarización”. En ese punto, citó al filósofo José Antonio Marina para defender que “respetar a todo el mundo no significa respetar todas las ideas”. Abogó por ser “tajantes y críticos” con aquellas propuestas que atenten contra la igualdad y la justicia social.
Concluyó con un mensaje de optimismo moderado apoyado en datos económicos. “Las cifras de crecimiento, la reducción de la temporalidad, la afiliación a la Seguridad Social o el descenso del paro son una realidad en España, Castilla-La Mancha y La Solana”. Avances que atribuyó al trabajo conjunto del Gobierno central y del Ejecutivo autonómico.
El acto contó con la presencia, entre otros, de los exalcaldes Nemesio de Lara y Luis Díaz-Cacho, así como del exdelegado del Gobierno Máximo Díaz-Cano.





