Antonio Velasco durante su entrevista en Radio Horizonte
Aurelio Maroto
Casi todos conducimos algo: un coche, una moto, una bicicleta o un patinete. Y cuando no lo hacemos, caminamos por las mismas calles. Por eso, este 1 de octubre no ha sido un día más. La entrada en vigor de la reforma del Reglamento General de Circulación, aprobada mediante real decreto, cambia las reglas del juego para la inmensa mayoría de los usuarios de la vía, tanto en el casco urbano como en carretera. La norma pone el foco en ‘los más vulnerables’ (peatones, ciclistas, motoristas y usuarios de vehículos de movilidad personal) y endurece obligaciones que hasta ahora eran opcionales o admitían excepciones. Solo algunas medidas, como la exigencia de casco homologado para los ciclomotores, se aplazan hasta el 1 de octubre de 2027.
La cantidad de novedades hace difícil que alguien las tenga todas presentes en el primer día. Con ese telón de fondo, Radio Horizonte-La Solana ha hablado con Antonio Velasco, subinspector-jefe de la Policía Local, quien ha explicado qué cambia, cómo lo afrontarán los agentes y por qué, en este arranque, la pedagogía irá por delante de las multas.
Primero, informar
Aunque la norma ha arrancado este jueves, el cuerpo lleva varios días estudiando la norma «desde un punto más profesional»: artículos, cuantía de las sanciones y reducciones. Ya existe una instrucción interna y un mensaje claro: nadie será denunciado todavía. «Vamos a dar una semana de tregua para informar a aquellos conductores que todavía no lo sepan», subraya Velasco. Después «comenzarán las denuncias, como tiene que ser».
Patinetes y bicicletas
Los vehículos de movilidad personal, los conocidos VMP, son la gran novedad urbana. La edad mínima se fija en 15 años, con casco obligatorio y chaleco reflectante de noche o con poca visibilidad. Los profesionales, como los repartidores o riders, deberán llevarlo siempre. Sigue prohibido ir dos personas y circular por aceras o calles peatonales. La Policía local lleva meses trabajando en ello: desde enero son obligatorios la inscripción, la matrícula y el seguro, y en La Solana se han inmovilizado más de 20 patinetes. El resultado, según Velasco, es visible: «El noventa por ciento de estos vehículos se ven con su matrícula».

El jefe policial ha sido lo más didáctico posible Foto: GACETA
Para los ciclistas, el casco será siempre obligatorio en vía interurbana y en población para menores de 16 años. Los conductores deberán cambiar por completo de carril al adelantar y dejar 1,5 metros de separación. En vía urbana, además, tendrán que frenar: “adelantar a 20 kilómetros por debajo de la velocidad máxima de la vía», lo que supone circular a 70 km/h en una de 90 km/h, por ejemplo. «Es una norma de sentido común: a más velocidad, más riesgo», resume.
Motos, peatones y atascos
Los motoristas deberán llevar guantes en vías interurbanas, aunque Velasco recomienda usarlos siempre, porque «es lo primero que ponemos si hubiera una caída». El calzado cerrado será obligatorio en cualquier vía y las chanclas constituirán «una infracción grave». Se regula también circular por el arcén derecho en caso de retención, sin superar los 30 km/h. En 2027 llegará el casco homologado para ciclomotores: «Ya no valdrá llevar un quitamultas«.
Para los peatones, el cambio es «importantísimo», y más en un municipio con muchas calles de plataforma única, limitadas a 20 km/h. Podrán cruzar por cualquier punto y el conductor deberá detenerse «aunque no esté el paso de cebra dibujado». Con nieve o condiciones adversas quedará prohibido circular por el carril izquierdo en autovías, reservado a quitanieves, ambulancias u otros vehículos de emergencias. En las retenciones habrá que abrir un pasillo para los servicios de emergencia, una práctica ya habitual en los países nórdicos: «Ahora ha llegado aquí», apunta Velasco.

Infografía publicada por la propia Policía Local
Repartidores, taxistas y profesionales de autoescuela pierden su exención del cinturón. A partir de ahora, deberán ponérselo siempre que inicien la marcha. Las autocaravanas, por su parte, no podrán transportar elementos que sobresalgan del perímetro ni verter fluidos fuera de zonas homologadas.
Una apuesta por la educación vial
Velasco confía en que «la mayoría de las personas lo van a entender y lo van a cumplir», aunque tiene claro que “siempre habrá un grupo de infractores con los que tocará arremangarse y estar atentos». La experiencia le dice que será así, como ya ocurrió con los cascos de los ciclomotores. “Costó mucho acostumbrar a la gente y ahora todo el mundo lo lleva con naturalidad”. Aun así, el jefe policial cree que el comportamiento vial es mucho mejor que hace unos años: «Hemos mejorado como conductores, incluso como peatones». Antonio Velasco insiste en que se esforzarán en ser didácticos y comprensivos en estos primeros días, pero que serán rigurosos después. Quien cumpla las normas no tiene nada que temer. Quien no lo haga, ya sabe a lo que se expone.
Pueden escuchar la entrevista completa a continuación:





