Aficionados presenciando el partido contra Portugal Foto: GACETA
Aurelio Maroto
La música dejó paso al fútbol en el recinto del Oasis Sound. Tras dos intensas jornadas de conciertos que reunieron a miles de personas durante el fin de semana, el escenario cambió de registro para convertirse en un gran punto de encuentro donde seguir el partido de octavos de final del Mundial 2026 entre España y Portugal. La organización instaló una pantalla gigante –como ya había hecho el jueves anterior en dieciseisavos contra Austria- que permitió prolongar el ambiente festivo.
La cita tenía todos los ingredientes para captar la atención. El duelo ibérico, disputado en el AT&T Stadium de Arlington, en el área metropolitana de Dallas (Texas), figuraba entre los encuentros más esperados de los octavos de final del campeonato que organizan Estados Unidos, México y Canadá. La selección de Luis de la Fuente llegaba lanzada tras eliminar con autoridad a Austria (3-0), mientras que Portugal había superado a Croacia en una eliminatoria muy igualada.
Docenas de aficionados se enfundaron la roja (o la blanca) y siguieron el encuentro en un ambiente de convivencia, compartiendo cánticos, nervios y emoción. La iniciativa conectó el espíritu del festival con la pasión por el deporte, una fórmula que también se repitió en numerosas ciudades españolas mediante la instalación de pantallas gigantes para animar a la selección.
La noche culminó con la explosión de alegría tras el agónico gol del navarro Mikel Merino en el minuto 91, que dio a España una victoria por 1-0 y el billete para los cuartos de final. Bendito chupinazo en vísperas de San Fermín. Oasis Sound ha confirmado que este viernes abrirá de nuevo sus puertas par ver el partido contra Bélgica.


