El Cristo sale en viacrucis desde la iglesia Foto: GACETA
Paulino Sánchez
El viacrucis que cada Martes Santo recorre las calles del barrio del Parterre y plaza de toros, también se vio afectado por el fuerte viento que todo el día sacudió La Solana, con intensas rachas a la hora en que el cortejo salió a la calle. El vicario de la parroquia de San Juan Bautista de la Concepción, Feliciano Harindintwuari, era el encargado de iniciar las pláticas en el interior de la Iglesia de Santa María, antes de comenzar el recorrido por las calles del barrio.
Abría el cortejo la cruz parroquial, seguida del Cristo que a lo largo de todo el año preside el altar mayor del templo. La imagen era portada por los fieles que participan en el viacrucis, que la llevan de forma horizontal sobre los hombros sin ningún tipo de andas o carroza. Los fieles seguían la imagen mientras el coro de Santa María entonaba cánticos, que eran acompañados por quienes realizaban el recorrido.

Las catorce estaciones del viacrucis fueron meditadas en otros tantos puntos del itinerario, momento en el que se mezclaban con la voz de las personas que leían lo que correspondía a cada una de ellas, a pesar del fuerte viento que movía el papel cuando se intentaban leer las líneas de cada meditación. Pese a lo desapacible de la noche, fueron muchos los fieles que asistieron al viacrucis, que finalizó con el besa pies al Cristo, antes de que volviera a ser colocado en el centro del altar mayor del templo, donde permanecerá hasta la próxima Semana Santa.

















