El grupo daimieleño interpretó un variado repertorio FOTO: GACETA
Gabriel Jaime
El coro de cámara Laminium protagonizó en la noche del viernes un destacado recital en la ermita del Humilladero de La Solana, dentro del ciclo de música sacra organizado por la Concejalía de Cultura con motivo de la Semana Santa. La actuación, que llenó el templo religioso, dejó un buen sabor de boca a los asistentes y un placer para sus oídos, en esta novedosa propuesta cultural.
El grupo daimieleño ofreció un cuidado y variado programa que combinó obras del Renacimiento con composiciones más contemporáneas, logrando un equilibrio musical que fue muy bien recibido por el público. La interpretación destacó tanto por su calidad vocal como por la sensibilidad expresiva del conjunto, que atraviesa además un momento especial al celebrar su 25 aniversario.
Antes del concierto, el presidente del coro, Gustavo Alameda, mostraba su satisfacción por participar en este ciclo. “Es un placer estar en La Solana. Sabemos que es un municipio muy musical, también muy ligado a la zarzuela, y venimos con un concierto de música sacra que creo que también puede gustar en Semana Santa”. El grupo llegó con mucha ilusión a esta cita con un claro objetivo, según recalcó el presidente. “Esperamos que la gente disfrute mucho con nuestra música, y que lleguemos… a tocar el alma musical de las personas y a generar emociones”.

La ermita del Humilladero se llenó de público FOTO: GACETA
El programa incluyó piezas emblemáticas del Renacimiento, como algún título del compositor Tomás Luis de Victoria, junto a obras de autores actuales como el noruego Ola Gjeilo, o del músico romano Marco Frisina, entre otros. Sobre ello, Alameda explicaba: “Incluimos obras tanto más antiguas, que provienen del Renacimiento, muy bonitas, con esa música tan reconocible, y también de músicos más contemporáneos”. Para cerrar su actuación, y como bis, interpretaron el popular tema de La Saeta.
El coro, formado en esta ocasión por unos 16 o 17 componentes, destacó por su cohesión y equilibrio entre cuerdas, pese a la habitual dificultad para reunir voces masculinas, según reconoció el presidente. “Siempre cuesta más tener hombres en los coros, y hoy venimos tres bajos y tres tenores”. Las condiciones de la ermita contribuyeron igualmente al éxito del recital. “Tiene una acústica bastante buena… y está llena, y eso da gusto ver la iglesia llena para escucharnos, porque al final nosotros sin público no somos nada”, afirmaba el vocalista.
Este concierto se enmarca en la intensa actividad que el coro Laminium desarrolla durante este año con motivo de sus bodas de plata. Entre los proyectos previstos destacan la interpretación de una selección de El Mesías el próximo mes de mayo, así como otras propuestas musicales, entre ellas un concierto de zarzuela programado para el verano, consolidando así una trayectoria de referencia en el ámbito coral de la región.

















