Felipe Durán con su merecido reconocimiento Foto: LEGADO BUSTILLO
Gabriel Jaime
El guarda rural del coto de la Fundación Legado Bustillo, Felipe Durán, ha sido distinguido con una mención honorífica de la Delegación del Gobierno, a propuesta de la Guardia Civil, en reconocimiento a su trayectoria profesional y a su conducta ejemplar al servicio de la protección del medio natural. El galardón fue entregado el pasado jueves durante el acto institucional con motivo del Día de la Seguridad Privada, organizado por la Delegación del Gobierno y celebrado en el Paraninfo Ernesto Martínez Ataz de Ciudad Real.
La distinción pone en valor el trabajo silencioso pero esencial que desempeñan los guardas rurales en la vigilancia y conservación del entorno natural, una labor marcada por la constancia, la prevención y la colaboración permanente con las fuerzas y cuerpos de seguridad. Felipe Durán es en un ejemplo de entrega y responsabilidad al frente del coto de la Fundación Legado Bustillo, según han señalado desde la propia entidad, que felicita al guarda por este reconocimiento.
Durán, natural de la localidad de Carrizosa, ha querido compartir el mérito con todas las personas de su entorno, según ha reconocido a la emisora municipal Radio Horizonte. “Es un orgullo y una satisfacción para el gremio en general, para todos los compañeros de la guardería rural y para todo el equipo de la Fundación. Se reconoce la conducta ejemplar, actuando con eficacia, seriedad y plena disponibilidad ante las necesidades del servicio”. Igualmente, subrayó la estrecha colaboración con SEPRONA y las fuerzas de seguridad. “Hay una coordinación totalmente directa con la Guardia Civil. Es nuestro deber colaborar con ellos para evitar incidencias en el campo”.

Durante la entrevista, el guarda explicó que gran parte de su labor diaria se centra en la prevención y en la vigilancia constante, especialmente en épocas de mayor riesgo, como la temporada de incendios. “Estamos pendientes de cualquier incendio que pueda haber, cualquier coche sospechoso que ande vagando por el campo a deshoras, y estar siempre muy pendientes para disuadir si alguien tiene alguna mala intención”, señaló.
Durán también quiso destacar el papel fundamental de la figura del guarda dentro del coto y el aprendizaje adquirido durante años de experiencia. “Este trabajo es el día a día, y todos los días aprendes”, aseguró. Además, dijo que el reconocimiento recibido supone un importante impulso personal y profesional. “Psicológicamente te enorgullece. La verdad es que me satisface ver que se valora nuestro trabajo”. Finalmente, tuvo palabras de agradecimiento hacia sus compañeros, poniendo en valor el esfuerzo colectivo que hace posible el buen funcionamiento del coto y la protección del entorno natural. “Todos en la Fundación formamos un equipo que trabajamos para que esto funcione”, apostilló.




