Alumnos de 2º de Bachillerato durante las jornadas de orientación Foto: GACETA
Aurelio Maroto
Las XI Jornadas de Orientación Académica del IES Modesto Navarro han vuelto a convertir el centro en un espacio de reflexión y futuro para el alumnado de 2º de Bachillerato. A pocas semanas de afrontar la PAU, los estudiantes se enfrentan a una de las decisiones más importantes de su vida académica, y estas jornadas nacen con el objetivo de acompañarlos en ese proceso. A través de testimonios reales, experiencias cercanas y una oferta informativa diversa, la iniciativa busca ofrecer algo que va más allá de los datos: una visión práctica y humana de lo que les espera tras dejar el instituto.
En declaraciones a los medios, el director, Eladio Maleno, ha puesto el foco en las inquietudes que acompañan a los jóvenes en este momento clave. “Todas las dudas que tienen, el no sé qué quiero hacer, no lo tengo muy claro, no sé cómo hacerlo… es el momento de intentar aclararlas”, explicó, subrayando la importancia de rebajar la presión y ofrecer orientación desde la cercanía. En este sentido, destacó el valor de las experiencias de antiguos alumnos y jóvenes profesores que han pasado recientemente por la universidad: “Queremos que vean experiencias diferentes para que se puedan empapar de qué es lo que va a ocurrir cuando terminen la PAU”.

Paco del Olmo, antiguo alumno, fue uno de los ponentes Foto: GACETA
Uno de los aspectos más valorados por los estudiantes es precisamente ese enfoque práctico que no aparece en internet. “Les hablan de cosas tan básicas como si me voy a un piso o a una residencia”. Además, el director quiso destacar la amplitud de opciones profesionales que se presentan, incluyendo ámbitos menos conocidos como las Fuerzas Armadas. “Hay un gran desconocimiento porque no solo se habla de soldados, sino de grados universitarios como medicina, derecho o ingeniería”. Como novedad este año, las jornadas han incorporado sesiones diferenciadas por modalidades de Bachillerato, atendiendo así a una demanda del alumnado para recibir información más específica.

Por su parte, la orientadora del centro, Mercedes Jiménez, incidió en la dificultad de abarcar todas las opciones académicas posibles, pero defendió el valor de la experiencia como herramienta clave. “Es imposible traer 300 alumnos explicando cada uno su grado, pero sí podemos ofrecer ejemplos de vida”, El objetivo es que los estudiantes no solo conozcan estudios concretos, sino que comprendan el contexto vital que implican. Mercedes destacó el carácter participativo de la jornada: “La clave es ofrecer una información que no puedes encontrar en internet: las experiencias personales”.















