Gloria Garrido coordinó el taller afectivo-sexual
Aurelio Maroto
“La principal herramienta de los padres sigue siendo hablar, explicar y comunicar”. Con esa idea resumió la psicóloga Gloria Garrido, de la Asociación Punto Omega, el enfoque del taller de educación afectivo-sexual celebrado este jueves en el auditorio de la Biblioteca Municipal, dentro de la Escuela de Familias que impulsan los institutos IES Modesto Navarro y IES Clara Campoamor. La sesión, dirigida a padres y madres, abordó algunos de los principales retos que plantea hoy la educación afectivo-sexual de los adolescentes en un contexto marcado por el acceso masivo a internet y a las redes sociales. El acto fue presentado por la directora del IES Clara Campoamor, Chelo Simón.
Garrido subrayó cómo el aprendizaje sobre sexualidad ya no se limita al ámbito familiar o escolar. “Los jóvenes acceden a gran parte de la información a través de las nuevas tecnologías, donde no siempre se garantiza la veracidad de los contenidos”, advirtió. Por ello, defendió la importancia de que las familias conozcan ese entorno digital y puedan orientar a sus hijos cuando se enfrentan “a información poco fiable o basada en experiencias personales difundidas en vídeos o redes”. Planteó el taller como un espacio participativo donde las familias pudieran compartir dudas y experiencias y explicó que los adolescentes “construyen su conocimiento sobre sexualidad a partir de diferentes fuentes como la familia, el instituto o internet, por lo que resulta fundamental revisar ciertas creencias y reforzar valores como el respeto, la empatía o la responsabilidad en las relaciones”.
La pornografía, un serio problema
Uno de los asuntos que más preocupa a los especialistas es el consumo de pornografía a edades tempranas. Garrido alertó del elevado acceso entre menores debido a la facilidad con la que sortean los controles de edad en internet. A su juicio, “ese tipo de contenidos puede transmitir modelos de relaciones basadas en la violencia o la dominación que terminan distorsionando la percepción de la sexualidad”. Ante esa realidad, insistió en que el diálogo familiar es clave para ayudar a los adolescentes a interpretar lo que ven en la red y comprender que muchas de esas prácticas no reflejan relaciones reales ni saludables.

El taller se enmarca en las actividades formativas que ambos institutos promueven para ofrecer herramientas educativas a las familias ante los desafíos actuales de la adolescencia.












