Clientes con mascarilla en el mercadillo de La Solana
Aurelio Maroto
En el país de los ciegos, el tuerto es rey. El refrán define la situación epidemiológica de La Solana tras la última semana de recuento oficial de contagios por coronavirus, la comprendida entre el 13 y el 19 de diciembre. Se han declarado 32 nuevos positivos, 7 más de los 25 finalmente reportados en la semana previa. El dato no es bueno, aunque languidece si miramos de reojo alrededor. Por ejemplo, Valdepeñas ha declarado 87 nuevos casos y Manzanares 114. Membrilla sigue desbocada, a pesar de haber pasado de 78 a 59. La buena noticia está en San Carlos del Valle, que recupera la normalidad al pasar de 10 a solo un caso.
Si nos centramos en los grandes núcleos urbanos de la provincia, la cosa ha empeorado notablemente. Llama la atención el subidón de la capital, Ciudad Real, que en la última semana ha confirmado 225 contagios nuevos. También destaca el aumento en Alcázar de San Juan, que ha declarado otros 82 casos, por los 47 de Tomelloso o los 42 de Daimiel. Campo de Criptana tiene 31 nuevos positivos.
Entre los 11 municipios de la provincia mayores de 10.000 habitantes, todos han experimentado aumentos, y el dato más clarificador es el global, ya que en conjunto suman 731 nuevos infectados por los 338 de la semana precedente. O sea, más del doble.





