Junta directiva de AFAAD Foto: GACETA
Aurelio Maroto
La Asociación de Familiares y Amigos de Personas con Enfermedades Neurodegenerativas (AFAAD) aprovechará el próximo año para celebrar su décimo aniversario. Así lo anunció su presidenta, Jose Chacón, durante la asamblea general ordinaria celebrada en el auditorio Don Diego, donde rindió cuentas y planteó a los socios la posibilidad de organizar un programa especial con este motivo. Lo hará en un momento de estabilidad, gracias al incremento de los servicios y la necesidad de asegurar una financiación que permita mantener la atención a las familias.
«En 2027 queremos recordar a todas las personas que han hecho posible este proyecto», explicó la presidenta, quien recalcó que el éxito de AFAAD «no es de una sola persona, sino de muchos colaboradores, socios y profesionales». «Nos gustaría ofrecerlo a los socios, escuchar qué opinan y conocer si tienen alguna idea más», añadió.
AFAAD ha pasado de contar con 45 socios a sumar 540, una evolución que obliga a ampliar la cartera de servicios. «Se necesitan más servicios, más proyectos, más dinero y más financiación», resumió la presidenta. Para afrontar este desafío, AFAAD mantiene abiertas las principales convocatorias de ayudas públicas y privadas. Ya se han solicitado las subvenciones habituales a las instituciones públicas, amén del Legado Bustillo o la Fundación La Caixa, pero no todas están resueltas. Pese a esa incertidumbre, la presidenta aseguró que «ahora mismo salen las cuentas», aunque recordó que la atención domiciliaria supone un gran esfuerzo económico. «Un fisioterapeuta, una podóloga o la terapia cognitiva en casa son servicios muy costosos, pero intentamos mantenerlos porque son muy beneficiosos para los enfermos».
Apoyo social
En cuanto al respaldo social, Chacón destacó la respuesta de los solaneros y explicó que las iniciativas organizadas persiguen un doble objetivo: «Visibilizar la enfermedad y dar a conocer el trabajo de la asociación». Jose Chacón quiso poner en valor el componente humano en el trabajo diario AFAAD, donde la mayor recompensa es el apoyo en momentos más difíciles. «Lo mejor es cuando una persona te llama desorientada y al terminar te dice que le has dado paz». Un testimonio que, a su juicio, resume el verdadero sentido de una asociación que sigue creciendo con el objetivo de acompañar, orientar y mejorar la calidad de vida de las personas afectadas, y también de sus familias.



