Los ganadores posaron con sus regalos Foto: GACETA
Gabriel Jaime
La Biblioteca Municipal ha puesto el punto final al Juego Lector del Verano, una iniciativa que durante los meses estivales ha animado a los más pequeños a acercarse a los libros. El acto de clausura, celebrado el pasado viernes en el aula infantil, reconoció a los 56 escolares que completaron totalmente la cartilla de lectura, siendo premiados por ello.
La edición de este año volvió a registrar una elevada participación. Cerca de un centenar de niños y niñas comenzaron la guía, aunque no todos llegaron a finalizarla. Entre quienes sí lo hicieron, fueron 34 niños y 21 niñas, según explicaron la directora de la Biblioteca Municipal, Mari Carmen López-Alcorocho, y la bibliotecaria Genoveva Jaime, a la prensa local. La franja de 7 a 9 años es la que reúne a más lectores, mientras que la adolescencia continúa siendo uno de los retos para mantener el hábito lector. “Los adolescentes son un punto pendiente para todas las bibliotecas”, indicaron.
La guía proponía la lectura de una docena de libros adaptados a distintas edades y este año jugaba con el concepto de inteligencia artificial bajo el lema IA, “Increíbles y Asombrosos”. Las propuestas incluían aventuras, cuentos, historias y libros de diferentes materias. Entre las preferencias de los participantes destaca el cómic, que, según las responsables de la biblioteca, concentra aproximadamente el 70% de las elecciones. “Desde hace varios años, quieren cómic, tal vez porque tienen menos letras o porque son historias cortas y llamativas”, añadieron.

Aldo Méndez volvió con sus peculiares historias para amenizar el acto Foto: GACETA
Las bibliotecarias destacaron que el objetivo fundamental de la iniciativa va más allá de completar la cartilla. “Lo importante es que los niños lean y que se lo pasen bien”, señalaron. También valoraron el esfuerzo de quienes no lograron terminarla, pero sí avanzaron en sus lecturas durante el verano. Desde la Biblioteca Municipal insistieron en la necesidad de que la lectura se convierta en una actividad placentera y no únicamente en una obligación escolar. “Nuestro trabajo es animar a que la gente venga, lea y que no sea una tarea puntual”, afirmaron.
El acto estuvo amenizado por el cuentacuentos cubano Aldo Méndez, con su original e interactivo espectáculo ¿Y si pido que me cuentes…?. El protagonista compartió sus historias con niños, padres y abuelos, una circunstancia que puso en valor. “Siempre es un regalo compartir con las familias. Las sesiones más ricas son las que hay varias generaciones porque hay varias miradas sobre lo que estás contando”, indicó.






