Un momento de la fiesta del año pasado en el rasillo Foto: GACETA
Aurelio Maroto
El barrio del Cristo del Amor se prepara para repetir este fin de semana su particular fiesta de finales de agosto. La Hermandad de la Santa Vera Cruz y Virgen de la Esperanza ultima unas celebraciones que combinarán tradición religiosa, actividades lúdicas y una de las señas de identidad de estas fiestas: la elaboración y venta de dulces caseros.
El precedente invita al optimismo. El pasado año, la recuperación del formato festivo, con ofrecimiento, puja y verbenas, obtuvo una extraordinaria respuesta popular. La hermandad alcanzó una recaudación de 27.404 euros, todo un éxito tras más de dos décadas sin celebrarse. El rasillo y el entorno de la ermita fueron un hervidero de gente durante todo el fin de semana.
Ahora, la junta directiva afronta una nueva edición con la satisfacción de comprobar que las reservas de dulces están respondiendo incluso mejor. En declaraciones a Radio Horizonte, el presidente de la hermandad, Felipe Jaime, explica que ya están “emplatándolos y envasándolos para llevarlos a domicilio”. La oferta incluye nuégados, flores, rosquillos, coquitos sin gluten, brazos de gitano y paellas por encargo. “Es uno de los ingresos más importantes”, reconoce, antes de agradecer la colaboración de particulares y establecimientos: “Mucha gente nos dona muchas cosas y la verdad que es un dinero muy limpio”.

La misa dominical se celebrará junto a la ermita Foto: GACETA
El programa arrancará este viernes, 28 de agosto, con el rosario, al que seguirá la actuación de la academia de baile ‘Alba de Rocío’. Después llegará la puja y los tradicionales bingos, mientras que la noche concluirá con la música de varios DJ locales.
La coincidencia con San Bartolo en la Plaza Mayor no preocupa especialmente a la hermandad después de la experiencia del año pasado. “Vimos que no nos afectó”, señala Jaime, convencido de que ambas celebraciones pueden convivir y repartirse la afluencia de público.
El listón económico está alto, pero el presidente evita marcarse una cifra concreta: “Todo esto es gracias a la gente que colabora y ayuda”. Y aunque hay nuevos proyectos sobre la mesa, prefiere mantener la cautela: “Hay muchas cosas en el aire, pero todavía no se pueden desvelar”.


