Santiago Peregrino desfila por la calle Feria Foto: GACETA
Aurelio Maroto
La Solana se volcó con su patrón en el día gran de de la feria. La llamada de Santiago Apóstol llenó a rebosar en la iglesia parroquial de Santa Catalina para seguir la misa solemne en su honor y la posterior procesión. Una cita que, no por repetida, deja de tener un hondo significado y siempre añade algunas novedades. Este año, quizás lo más significativo sea la despedida de la actual directiva, que organizaba su última festividad antes de dar el relevo a otra junta, cosa que sucederá en pocos días.

La mañana no pudo ser más amable. Una temperatura excelente, sin el calor agobiante de días atrás, ayudo al lucimiento. A las 11 en punto arrancó la eucaristía, oficiada por el párroco de Santa Catalina, Benjamín Rey. El templo lucía adornado con banderolas con la cruz de Santiago y el Apóstol Peregrino delante del altar en su carroza, bellamente engalanada con flores naturales. En las primeras filas se encontraban, a un lado, las autoridades, presididas por la alcaldesa, Luisa Márquez, y concejales de ambos grupos políticos de la Corporación Municipal. Al otro, la directiva de la hermandad, con su presidente Valeriano Jaime a la cabeza, y detrás, representantes de cofradías y asociaciones religiosas de La Solana.

Iglesia llena durante la eucaristía Foto: GACETA
En la homilía, Benjamín Rey comenzó recordando los difíciles momentos que atraviesa España a cuenta de los incendios que asolan “los cuatro puntos cardinales de nuestra patria”. Después, puso en valor las cualidades del Apóstol Santiago, invitando a seguir su ejemplo.

Más público en las calles
La imagen de Santiago Peregrino salió al pórtico norte de Santa Catalina minutos después de finalizar la misa, a hombros de sus portadores. Le esperaba la Banda Municipal de Música, que hizo sonar la partitura de la marcha Santiago, compuesta por el solanero Francisco Mateos-Aparicio ‘Cantina’ para la propia hermandad hace seis años. El desfile procesional avanzó por el itinerario de costumbre y lo hizo con más público del habitual, sin duda animado por el clima agradable y por los nuevos toldos instalados en la zona peatonal.
De regreso a la parroquia, el paso entró elevado por sus portadores ‘a pulso’ y bajo los acordes del himno nacional.



