Los murcianos durante su actuación en la Plaza Mayor
Verónica Ruiz-Peinado
La Plaza Mayor volvió a convertirse este sábado en el epicentro del folklore con la celebración de la trigésimo cuarta edición del Festival Nacional de Folklore ‘Villa de La Solana’.
Numeroso público se dio cita en una velada que reunió sobre el escenario a la Agrupación Folklórica Rosa del Azafrán, anfitriona del encuentro, junto a Coros y Danzas Mancha Verde, de Argamasilla de Alba, y Coro y Danza Virgen de la Salceda, llegada desde Las Torres de Cotillas (Murcia).
La actuación comenzó con la participación de la Escuela de Folklore de la agrupación solanera, que volvió a demostrar el trabajo que se realiza para mantener viva la cantera y garantizar el relevo generacional. Posteriormente, los grupos invitados y la formación anfitriona ofrecieron un variado repertorio de bailes tradicionales que hicieron disfrutar a los asistentes. Maribel Gallego, integrante de la Agrupación Folklórica Rosa del Azafrán, destacó la importancia que tiene esta cita para la asociación. «El festival significa para nosotros una cita muy señalada durante todo el año», señaló.

La escuela de folklore solanera mantiene su cantera
La integrante de la agrupación también puso en valor la calidad de los grupos invitados. De Mancha Verde destacó sus «jotas muy alegres», mientras que de la Peña Huertana Virgen de la Salceda resaltó «un vestuario muy bonito y muy diferente a lo que estamos acostumbrados aquí en La Mancha», concluyó.



