Numerosas personas acompañaron durante el recorrido por la barriada
Paulino Sánchez
La ermita del Humilladero y el barrio de La Veguilla han sido este año los escenarios escogidos por la Asociación de la Medalla Milagrosa, para la celebración de los cultos en honor a su titular, los que habitualmente se organizan en los últimos días de mayo.
En uno de los laterales de la ermita, se había colocado la imagen de La Milagrosa, en andas adornadas con flores blancas. En el otro lateral, los fieles asistentes podían contemplar la Cruz colocada por la cofradía de la Virgen de Peñarroya, que es la encargada de mantener el templo.
Numerosos componentes de la Medalla Milagrosa, así como directivos de cofradías y otros devotos asistieron a los cultos, primero a la misa y posteriormente al rosario.

La imagen saliendo del Humilladero tras la eucaristía
Ofició la misa el párroco de Santa Catalina, destacando Benjamín Rey en su homilía la importancia de los cultos que cada mes de mayo se organizan en honor a la Virgen, a la que se debía pedir intercediera en la solución de los muchos problemas existentes en el mundo.
También recordó la fecha de Pentecostés, una importante celebración que recuerda la llegada del Espíritu Santo al lugar donde se encontraban reunidos los apóstoles, dándoles la fuerza suficiente para extender el Evangelio por el mundo.
Finalizada la misa comenzaba el rosario de la Luz, que recorrió diversas calles del barrio de La Veguilla. Abría el desfile el estandarte de la Asociación, siendo llevadas las andas con la Virgen Milagrosa por muchas de las personas que se alternaron en el recorrido. Los cinco misterios del rosario fueron cantados por los asistentes, así como las letanías, finalizando con la Salve.

Parte final del rosario de la luz llegando otra vez al Humilladero
Aunque el día había sido bastante caluroso, el recorrido por las calles fue realizado con un ambiente algo más fresco, motivado por el aire que también estuvo presente. Y es que en esa zona norte de la localidad hay que tener en cuenta que, por las noches, la temperatura es siempre más agradable. Por algo nuestros mayores la denominaron como La Veguilla.
Por último recordar que, como es habitual cada año, la Asociación de la Medalla Milagrosa, que preside Prado Mateos Aparicio, invitó a los asistentes a un refrigerio con limonada fresquita y aperitivos.




