Venta de chocolate y tortas en la tarde de este miércoles Foto: GACETA
Aurelio Maroto
La barriada de Fátima volvió a demostrar este miércoles que su fiesta grande mantiene intacto el poder de convocatoria y el sabor de las tradiciones de siempre. Desde primera hora de la tarde, el entorno de la capilla comenzó a llenarse de vecinos y visitantes que acudieron a compartir una merienda popular organizada por la hermandad, con la imagen de la Virgen de Fátima presidiendo el ambiente desde el exterior del templo. El aroma a chocolate caliente y a tortas recién preparadas abrió una jornada marcada por la convivencia y la devoción.
“Hemos preparado 174 tortas, pero yo creo que al final van a faltar, como todos los años”, reconocía entre risas Isabel López, miembro de la junta directiva, mientras atendía a quienes ya hacían cola para colaborar con la causa. “Vamos subiendo el número de tortas, pero sigue faltando porque a la gente le gusta mucho y además hoy hace buen día”. La hermandad preparó también 16 litros de chocolate, que fueron despachándose durante la tarde. “Viene mucha gente del barrio, pero también bastante gente de fuera. Parece que están esperando que llegue este día”, afirmaba.

Un momento de la misa en la carpa
La actividad movilizó prácticamente a toda la junta directiva disponible y reunió a personas de todas las edades. “Aquí viene gente de toda índole, jóvenes, mayores, hombres y mujeres”. Además de las tortas, la cofradía aprovechó para vender papeletas de un sorteo benéfico. “La mayoría suele dar algún donativo más; es una buena ayuda porque estamos haciendo cosillas en la capilla y hace falta dinero”.
Tras la merienda, los actos continuaron con el rezo del rosario a las ocho de la tarde y, media hora después, la celebración de la misa en la carpa de la cofradía, oficiada por Benjamín Rey, párroco de Santa Catalina.




