Los Amigos de la Música y la cofradía mariana durante el estreno del mayo
Aurelio Maroto
La celebración de las cruces ha venido acompañada este año por varias novedades en La Solana, entre ellas el estreno de un mayo a la Virgen de Peñarroya. Su autor es Antonio Serrano Montoya, director de la Asociación ‘Amigos de la Música’ del Centro de Mayores, y férreo defensor del folklore tradicional de la tierra. Fue estrenado el 30 de abril en la parroquia de Santa Catalina.
La historia de esta composición tiene algo de íntimo. Su autor, que ya había esbozado años atrás una primera versión para agrupaciones locales, decidió dar un paso más durante una estancia hospitalaria. Allí, entre reflexiones durante la convalecencia, surgió la idea de completar una obra que ahora ha visto la luz y tiene vocación de permanencia.

Interpretación del mayo en Santa Catalina
El resultado bebe del mayo manchego tradicional, aunque introduce matices propios. Arranca con una instrumentación lenta, casi solemne, para después desplegarse en varias voces donde dialogan bandurrias, laúd y guitarra. La estructura respeta la esencia popular, pero se enriquece con arreglos que buscan mayor profundidad sonora. En la letra, el recorrido es reconocible para cualquier devoto. Se pide permiso a la Virgen, se ensalza su figura y se describen sus rasgos, sin olvidar al Niño que sostiene en sus brazos, El Chatillo. Todo encaja en ese lenguaje sencillo y emotivo que caracteriza a los mayos. Pero más allá de lo artístico, hay un mensaje claro: el mayo pertenece al pueblo. La intención es que esta composición sea cantada por todos, recuperando ese espíritu antiguo en el que vecinos y familias se reunían para compartir canto y oración en torno a las cruces.




