Una de las ‘levantás’ durante un ensayo FOTO: GACETA
Verónica Ruiz-Peinado
La Semana Santa vivirá este año un momento histórico. Por primera vez, la Virgen de la Esperanza será llevada a costal durante la procesión del Jueves Santo, un cambio significativo ya que la Cofradía de la Santa Veracruz y Virgen de la Esperanza era la única de las cuatro hermandades que procesionan en la Semana Santa que no portaba ninguno de sus pasos.
Tras la decisión de la actual junta directiva de impulsar esta novedad, se formó una cuadrilla de costaleros que desde hace meses se prepara con ensayos semanales para afrontar el esperado estreno. Entre ellos se encuentra Juan Vicente Marín, hermano de la cofradía desde hace años, que no dudó en animarse cuando supo que el paso de la Virgen saldría a costal. “Cuando la hermandad decidió con la directiva actual sacar a costaleros el paso, la verdad es que fue una buena noticia y no tuve duda en apuntarme”, explica.

Dos costaleros lucen la imagen de la Virgen de la Esperanza FOTO: GACETA
Para los integrantes de la cuadrilla, la experiencia de ir bajo el paso está resultando muy especial. Juan Vicente reconoce que las sensaciones son difíciles de describir, pero profundamente emocionantes. “Es una sensación muy bonita, preciosa. Muchas veces la gente dice que es indescriptible, que no se puede explicar, pero es así. Cuando escuchas las marchas y vas dentro del palio y te sientes como los pies de la Virgen, a los que tenemos fe es algo muy bonito”, comenta. Los ensayos, según explica, se están desarrollando en un ambiente muy positivo y con muchas ganas de aprender. Algunos costaleros ya contaban con experiencia previa en otras procesiones, lo que está ayudando al resto a adaptarse al trabajo bajo el paso.
Al frente de la cuadrilla está el capataz José Prieto, que vive este momento con una ilusión especial. Para él, que la Virgen de la Esperanza salga a costal supone cumplir un objetivo que llevaba tiempo persiguiendo. “Es una ilusión muy grande, algo que he llevado buscando muchos años y por suerte, porque ella ha querido, se ha decidido sacarla a costal”, señala. Prieto explica que, aunque se trata de una nueva etapa para la cofradía, muchos de los integrantes de la cuadrilla cuentan con experiencia como costaleros, incluso participando en pasos en Ciudad Real y otros lugares, lo que facilita el trabajo desde el principio.

Los costaleros ajustan las trabajaderas FOTO: GACETA
Los ensayos comenzaron antes de Navidad con sesiones dedicadas a enseñar a los costaleros aspectos básicos como colocarse la ropa, adoptar correctamente las posiciones bajo el paso o aprender la forma adecuada de andar. Tras las fiestas navideñas comenzaron los ensayos en el guardapasos, primero sin peso y posteriormente incorporando carga progresivamente hasta llegar a las pruebas actuales, ya con el palio montado. “Vamos preparándoles el cuerpo físicamente y que vayan cogiendo el son de las marchas para transmitir la forma de andar con la música y que se vea una cosa bonita”, explica el capataz, que subraya que el objetivo es lograr un andar acompasado, sin tirones ni golpes.
Mientras llega el esperado Jueves Santo, los miembros de la cuadrilla continúan disfrutando de cada ensayo. “Mi lema es disfrutar los ensayos e imaginar que la madre va arriba porque esos son seguros. La procesión puede depender de muchas cosas, incluso del tiempo, pero en un ensayo también se disfruta mucho”, afirma José Prieto.

Detalles de las trabajaderas en pleno ensayo FOTO: GACETA
Si todo marcha según lo previsto, este Jueves Santo quedará marcado en la historia de la Semana Santa solanera, cuando la Virgen de la Esperanza recorra por primera vez las calles de La Solana mecida por el andar de sus costaleros.













