Lleno en la caseta para la merienda de carnaval de Afammer
Aurelio Maroto
La tarde de este jueves en La Solana sonó a ritmo de carnaval antes de que las peñas y murgas tomaran las calles. A media tarde, la caseta municipal se transformó en un hervidero de colores, risas y aroma de baile y música, con más de 250 socias de Afammer reunidas para una merienda que ya es un clásico anticipado del multitudinario carnaval solanero.
Era imposible no sorprenderse al entrar. Largas mesas repletas de viandas, dulces y saladas, invitaban a compartir historias y a alargar la sobremesa. El sonido del dúo Samil apareció sobre el escenario para acelerar el ánimo, sacando a muchas a bailar. Pronto se organizó un buen sarao al son de la música ‘pachanguera’ de momentos así.

Y claro, ya sabemos que el carnaval en La Solana es casi una religión, de modo que muchas asistieron disfrazadas con atuendos de lo más variopinto, desde máscaras llenas de lentejuelas hasta coloridos sombreros y antifaces más o menos elaborados. El objetivo solo era uno: participar, disfrutar y dejarse llevar por el momento.
La presidenta de la asociación, Juana Mari Montoya y sus compañeras de junta directiva, caminaban de mesa en mesa, agradeciendo la presencia y celebrando el ambiente cordial. Afammer ya supera las 600 socias, cifra que consolida a esta asociación como una de las más dinámicas y participativas del medio rural, no solo en La Solana, sino en toda la comarca.

Mientras avanzaba la tarde, se oían conversaciones sobre las próximas citas de la asociación: un viaje a Almería del 20 al 22 de febrero, la charla titulada ‘Cómo gestionar las emociones’ programada para el 11 de marzo con motivo del Día de la Mujer Rural, y una excursión para el 14 de marzo a Jaén. Así es como Afammer-La Solana sigue seduciendo a sus afiliadas, que ven en esta asociación una herramienta perfecta para socializar gracias a un carrusel tan variado como incesante de actividades.





