
Miguel Serrano, gran triunfafor, y Carla Otero, salieron a hombros por la puerta grande
Gabriel Jaime
El toledano Miguel Serrano se adjudic贸 el III Certamen de Novilladas 鈥榁illa de La Solana鈥 al cortar los m谩ximos trofeos al mejor novillo de un soso y deslucido encierro de Ignacio Fr铆as. Carla Otero tambi茅n sali贸 a hombros por la puerta grande del coso de la calle Alhambra con dos orejas en el esport贸n. El madrile帽o V铆ctor Cerrato s贸lo pudo sumar un ap茅ndice.
Vaya por delante que la faena de Miguel Serrano al que cerraba plaza no fue, ni de lejos, para dos orejas y rabo. Tampoco se merec铆a la vuelta al ruedo el novillo de turno que, simplemente, fue algo m谩s bondadoso que sus hermanos y embisti贸 con m谩s nobleza. Las actuaciones art铆sticas de la terna estuvieron muy sobrevaloradas por un p煤blico enfervorecido y una c谩ndida presidencia. Premios a muy bajo precio y excesivos a todas luces, visto lo visto en el ruedo.
Se lidiaron seis 鈥榗asta帽os鈥 de la ganader铆a de Ignacio Fr铆as bien presentados pero con pocas condiciones para el lucimiento de los espadas, a excepci贸n del potable sexto. Los ejemplares, faltos de raza y anodinos en diversas partes de la lidia, no dieron el juego esperado y dificultaron las labores de los biso帽os matadores.
Carla Otero pas贸 desapercibida con el capote. Con la franela, lo intent贸 ante el soso que abr铆a plaza, un novillo al tran-tran con media embestida en una faena carente de emoci贸n. Se arrim贸 entre los pitones para sacar algunos pases que no llegaron a ligar. Mat贸 de pinchazo, media atravesada y descabello. Poco m茅rito art铆stico y mucha espada, por lo que no se entiende la oreja concedida. En el cuarto, comenz贸 con ayudados por alto para llevarse al oponente a los medios. Otra anodina faena por la escasa transmisi贸n del astado. La aspirante puso pundonor y sac贸 algunos muletazos por ambos, con m谩s lucimiento en el toreo en redondo. Finalmente, le recet贸 una estocada casi entera tendida que no fue suficiente y tuvo que descabellar en varias ocasiones. Aun as铆, se le premi贸 con otra oreja.
V铆ctor Cerrato porfi贸 con el peor lote. Su primer enemigo, un mansurr贸n sin fuerzas, se raj贸 r谩pidamente. Lo se帽alaron en el peto para cuidarlo y le 鈥榬egalaron鈥 un tercer par de banderillas innecesario. El novillo result贸 infumable porque s贸lo se defend铆a junto a las tablas. Complicada lidia hasta la suerte suprema, donde el matador tuvo que hacerlo todo para pinchar tres veces antes de enterrar el acero totalmente. Se silenci贸 su actuaci贸n. Con el quinto tuvo m谩s dificultades. El torero madrile帽o jug贸 con fuego y termin贸 quem谩ndose. Intent贸 el toreo entre los pitones y fue aparatosamente volteado en dos ocasiones, una de ellas al entrar a matar. Su osad铆a y una estocada casi entera le valieron una oreja al pundonor.

V铆ctor Cerrato cay贸 de esta manera tras ser volteado por el novillo, aunque no tuvo consecuencias graves
Miguel Serrano breg贸 con el insufrible tercero, al que recibi贸 con una larga cambiada. El novillo acudi贸 dos veces al peto y fue obsequiado con dos incomprensibles puyazos, un castigo descomunal para la fuerza mostrada. Tras un ca贸tico tercio de banderillas, con muchos embroques y s贸lo dos garapullos en el morrillo, inici贸 una faena in煤til ante la impasividad y apat铆a de su enemigo. Un quiero y no puedo amenizado por el pasodoble 鈥楢mparito Roca鈥, como algo a destacar. Al menos, fue habilidoso con el acero, con una estocada casi entera que le vali贸 un trofeo. El toledano se sac贸 la espina con el bonach贸n sexto, al que salud贸 airosamente con el percal. Dispuesto, entregado y muy convencido, se meti贸 al p煤blico en el bolsillo con los rehiletes, en un completo y acertado tercio de banderillas. Brind贸 al respetable y arranc贸 la faena con un pase cambiado de rodillas que propag贸 la conexi贸n con los tendidos. La alegre embestida del animal propici贸 buenos muletazos, algunos de trazo largo y cierta hondura. Lo mejor de la tarde, con diferencia, para salvar un festejo ciertamente descafeinado. La estocada casi entera y de efecto inmediato le otorg贸 las dos orejas y rabo, premios muy excesivos, al igual que la vuelta al ruedo del astado.
La afici贸n pobl贸 un tercio de entrada en tarde soleada y calurosa. Un p煤blico que guard贸 riguroso silencio, digno de grandes plazas, en los proleg贸menos de ejecutar la suerte suprema. Algo de alabar, como la labor de la Banda Municipal de M煤sica a la hora de amenizar las distintas faenas que hubiesen sido m谩s tediosas sin los afinados y variados pasodobles. En el debe, el ruedo ech贸 en falta un generoso riego que hubiera evitado la polvareda en los tendidos. Miguel Serrano y Carla Otero salieron a hombros por la puerta grande y el primero entr贸 en el olimpo de los triunfadores con la consecuci贸n del certamen novilleril solanero en su tercera edici贸n.