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Publicado: 22 Febrero 2024

Tractores en la Puerta de Alcal谩 Foto: RTVE
Aurelio Maroto
Con sensaciones agridulces. As铆 terminaron los agricultores solaneros desplazados este mi茅rcoles a Madrid. Llegaron para apoyar una concentraci贸n hist贸rica, ya que la imagen de tractores llenando las inmediaciones de la Puerta de Alcal谩, en el coraz贸n de la capital, es tan llamativa como in茅dita. No menos de 200 profesionales del campo llegaron desde La Solana, respondiendo a la llamada de Uni贸n de Uniones. Una vez m谩s, las organizaciones agrarias tradicionales iban por otro lado, o viceversa, y se manifestaban en distintos puntos del pa铆s, por ejemplo en varios en claves de la provincia de Ciudad Real.
El Centro Independiente de Agricultores y Ganaderos (CIAG) secund贸 la convocatoria de Uni贸n de Uniones. 鈥淗ubo una respuesta espectacular porque nunca se hab铆an visto tantos tractores en Madrid, pero fue una verg眉enza dejar a trescientos compa帽eros encerrados en un desguace鈥, ha dicho el presidente de CIAG, Casto Garc铆a-Cervig贸n, en declaraciones a Radio Horizonte. All铆 hab铆a dos agricultores solaneros, Gabriel Garc铆a y Enrique Mateos-Aparicio, a los que expres贸 su solidaridad.
A pesar de tener las autorizaciones, lamenta que se limitara la entrada de veh铆culos. Una circunstancia que se uni贸 a una actitud agresiva de las fuerzas de seguridad, seg煤n denuncia: 鈥淭odo el pueblo de Madrid aplaud铆a, pero la cantidad de palos que dieron fue enorme鈥. 鈥淯n compa帽ero de La Solana prob贸 en carne propia los palos鈥. Casto Garc铆a-Cervig贸n asegura que nunca vio nada igual. 鈥淰oy a manifestaciones desde los catorce a帽os y nunca he visto un despliegue policial as铆鈥. 鈥淎 los guardias civiles los dejan que se los carguen los narcos y aqu铆 se ve que estaban todos鈥. 鈥淓so lo veo fatal鈥.
El presidente de CIAG es consciente de que Uni贸n de Uniones no tiene interlocuci贸n oficial con el Gobierno, y que no tener una voz com煤n a nivel nacional es un s铆ntoma de debilidad. Pero cree que lo visto ayer en Madrid es muy potente: 鈥淢uy ciegos tienen que estar nuestros pol铆ticos para no ver lo que pasa鈥. 鈥淪i el ministro sigue erre que erre con su inversi贸n en las organizaciones agrarias y no querer saber nada del resto鈥︹. 鈥淟a gente est谩 harta de mentiras, porque en las mesas pasa una cosa y luego se dice otra en las asambleas鈥.
En este sentido, defiende que la verdadera fuerza del campo estaba ayer en la capital: 鈥淟a uni贸n estaba a ayer en Madrid, no en juntarnos treinta o cuarenta trabajadores y otros treinta o cuarenta familiares鈥. 鈥淵o tengo una reflexi贸n muy clara, y es que la campo no se le quiere, solo quieren a unas personas desapegadas al campo, pero tienen que escuchar a los que vamos montados en el tractor鈥.

