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Portada Díptico

 

Cuando compramos, cuando usamos la luz, el gas, el agua, cuando viajamos, cuando utilizamos servicios de salud, de bancos, de seguros y tantos otros, debe guiarnos siempre la responsabilidad y la información.


Si hacemos un repaso rápido sobre los actos de consumo que realizamos en un día cualquiera, nos daremos cuenta cómo han cambiado las formas de comprar o de contratar.


Aunque seguimos haciendo las compras habituales en el pequeño comercio, en las tiendas de siempre, en supermercados o en grandes superficies, también se han hecho habituales, y casi prioritarias, otras formas de comprar y contratar sin la presencia del vendedor, sin tener a mano las mercancías o los documentos precisos.


Las distancias ya no son un obstáculo para el mercado con el desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación
Aunque no tengamos en nuestra localidad el establecimiento o la oficina comercial de la empresa con la que queramos contratar el teléfono, la luz, el gas, un seguro, un coche, un viaje,... cualquier cosa, podemos comprarlos o contratarlos a distancia, por teléfono y por internet.


Y en este nuevo panorama comercial, las personas consumidoras tenemos que tener toda la información necesaria para poder comprar y contratar con total seguridad.


Eso significa responsabilidad en el consumo:


El título de la campaña “SI COMPRAS EN INTERNET ¡OJO AL ESCAPARATE QUE VES!”, se centra especialmente en este asunto, porque en la OMIC observamos el aumento de las consultas y reclamaciones que ponen de manifiesto la facilidad con la que se aceptan compras y se realizan los pagos a distancia, sin tener la información necesaria que evite errores y fraudes importantes, y a menudo irremediables.

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