
La Solana cayó ante el colista en La Moheda Foto: Sebas Candelas
Aurelio Maroto
La Solana: Pedro, Juande, Araque, Javi Núñez, Colchón, Sancho, José Pedro, Almarcha, Pitu, David Sancho y Michel. En la segunda parte salieron Jose López, Toni Huertas, Capelo y Paco.
Albacer: Callejas, Ángel, Arenas, Agudo, Carlos, Aitor, Emilio, Tierno, Héctor, Félix y Toni. En la reanudación salieron Riki y Julio.
Árbitro: Rodríguez Ruíz. Amonestó al local Juande, y a los visitantes Agudo, Tierno y Héctor.
Goles: 0-1 m.6 Aitor
1-1 m.13 David Sancho
1-2 m.53 Emilio
2-2 m.93 Jose López
2-3 m.95 Riki
Incidencias: Tarde soleada en La Moheda. Un centenar de espectadores y césped natural en buen estado.
Comentario: La Solana está poniendo un baldón a su trayectoria en esta liga. La derrota del sábado frente al colista exhibe hasta qué punto los amarillos han dimitido de la liga. Los jugadores de Ángel Izquierdo no quieren más fútbol, lisa y llanamente, y el técnico está que trina con ellos “no podemos ensuciar así el trabajo de todo un año” –declaró al término del partido-.
La realidad es que el farolillo rojo asaltó La Moheda con una facilidad pasmosa. Sólo necesitó correr y una pizca de rigor táctico. Sus goles los marcó a la contra, con la anuencia de una defensa local absolutamente empanada en un lodazal de indolencia. Araque no ejerció de jefe atrás, Sancho ni se movió, José Pedro y Almarcha fueron dos estatuas de sal, y los volantes Colchón y David Sancho aún están demasiado tiernos. Hasta Pitu, siempre generoso en el esfuerzo, anduvo perdido. Con todo, La Solana supo reponerse al tempranero gol de Aitor y empató por mediación de David Sancho.
Pero el comienzo de la segunda mitad demostró más de lo mismo. La Solana sencillamente no estaba. Con la gavilla arrastra, Ángel Izquierdo hizo un triple cambio, señal inequívoca de su enfado por lo que estaba viendo, pero la salida de Capelo y Jose López no mejoró la cosa. El equipo estaba amortizado desde el primer minuto. Y la mejor guinda al soso pastel llegó al final, cuando Jose López logró el empate en el descuento, y el Albacer volvió a marcar en una jugada para avergonzar a cualquiera.
Así se escribe la historia de un partido sin historia, por que La Solana no existe desde que perdió sus opciones de enganchar con los dos de arriba. Hay un punto de comprensión en esa actitud tras una durísima temporada, en lo deportivo y más en lo económico. Pero manchar así un final de liga no tiene mucha justificación.