La ponente explicando los beneficios de la fibra FOTO: GACETA
Verónica Ruiz-Peinado
El CEIP Sagrado Corazón ha iniciado una serie de charlas educativas centradas en la alimentación saludable, una de las líneas de trabajo prioritarias del centro durante el curso 2025-2026. La actividad se enmarca dentro del programa Ciudad Ciencia y ha contado con la participación de Jara Pérez, investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
El director del centro, Ángel Crespo, explicó que esta iniciativa surge de una decisión tomada en Claustro al inicio del curso. “Nuestro lema para este curso es la alimentación saludable, y prácticamente todas las actividades que llevamos a cabo en el centro tienen relación con ese tema”, señaló. En este contexto, el colegio se puso en contacto con Luis Díaz Cacho, director de la Agencia de Desarrollo Localtras tras conocer la oferta de talleres relacionados con hábitos saludables. La jornada dio comienzo con una charla-taller centrada en la fibra alimentaria y la dieta mediterránea, contenidos que, según Crespo, “son muy importantes y creemos que a los chicos les va a calar”.
La ponente, Jara Pérez, investigadora del Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Nutrición del CSIC, explicó que su trabajo se centra en analizar qué efectos saludables pueden tener los alimentos que comemos, así como en acercar ese conocimiento científico a la ciudadanía.
Durante su intervención, Pérez abordó la importancia de la fibra en la alimentación diaria, explicando que se encuentra en todos los alimentos de origen vegetal, como frutas, verduras, legumbres, frutos secos y cereales integrales. “Es un componente muy beneficioso para la salud”, afirmó, destacando que su consumo reduce el riesgo de enfermedades como el cáncer de colon, la obesidad, la diabetes o las patologías cardiovasculares.
Los alumnos conocieron las cualidades de comer fibra FOTO: GACETA
La charla se completó con una cata de galletas con distinto contenido en fibra, una actividad práctica con la que el alumnado pudo comprobar de forma directa cómo incorporar este nutriente a su dieta. Además, la investigadora ofreció consejos sencillos para aumentar su consumo, como sustituir el pan blanco por pan integral, añadir frutos secos o incorporar fruta entera en el desayuno.
Por último, Jara Pérez animó a las familias a predicar con el ejemplo. “Los niños son esponjas, no se trata tanto de decirles qué es bueno comer, sino de que lo vean en casa”, señaló, proponiendo formas creativas de introducir frutas y otros alimentos saludables en el día a día.