
Once titular del CF La Solana en Tarancón Foto: Jesús Velasco
Aurelio Maroto
Faltaba esa pizca de fortuna que el fútbol te da de vez en cuando, y quizás llegó en el momento menos esperado. La Solana caía por 1-0 en Tarancón y el tiempo se acababa. Atrás quedaba un partido serio, con buenos momentos y la sensación de que el equipo había recuperado la energía perdida últimamente, pero que no daba para obtener premio. Hasta que llegó un premio inesperado vía Italia. Lorenzo Alesi, que ya había enseñado su letalidad con un golpeo maravilloso contra el Pedroñeras, volvió a sacar a pasear su pegada con un disparo raso y cruzado que supuso el empate y frenó en seco al líder. La locura amarilla era lógica porque el reloj había entrado en prolongación y porque el equipo necesitaba un chute de adrenalina así para, quién sabe, recuperar la confianza y volver a ser quien fue no hace tantos partidos.
La Solana se trajo un punto muy valioso tras un partido de enorme exigencia. El Tarancón no solo era el líder, sino también el equipo más en forma, con 9 victorias consecutivas. Y anduvo muy cerca de ganar porque apretó y generó ocasiones para ello. Un penalti más que discutido de Walde adelantó a los conquenses, que se las prometían felices, pero los amarillos aguantaron, hicieron su fútbol y también se asomaron a la portería contraria. Sin embargo, el marcador no se movía. Y si fue clave la aparición de Alesi, no lo fue menos Manolo. El meta solanero -que volvía tras su lesión- sacó dos manoplas salvadoras apenas unos segundos antes para sostener la esperanza antes del premio final. Impresionante su nivel con 40 primaveras a la espalda.
El único lunar –además de la expulsión de Julián Falcón- fue la segunda amarilla a Álex Ramos. El gallego fue cazado haciendo gestos al público tras el empate de Alesi. El árbitro le sacó la segunda amarilla y fue expulsado. Una baja sensible para recibir el próximo domingo al Villarrubia, que llegará crecido tras liquidar al Toledo. En cualquier caso, lo más importante es que La Solana vuelve a creer, y lo siguiente será crecer. Julián Falcón estaba feliz por el empate y a la vez algo molesto con la actuación arbitral. Se queda con el desempeño de sus jugadores: “Hemos tenido actitud y predisposición para el cambio de sistema” (tres centrales). Cree que el penalti fue un desajuste propio, pero que lograron corregir cosas en el descanso. “En la segunda parte fuimos mejores que ellos”. “Me quedo con que hemos recuperado la energía que habíamos perdido y hay que hacer bueno este punto el domingo que viene para volver a creer en que podemos hacer un gran año”.