
El proyecto precisará la instalación de placas solares que permitan abaratar el recibo de la luz
Gabriel Jaime
La nueva cooperativa energética de La Solana avanza. La iniciativa, impulsada por la Fundación Legado Bustillo, ha despertado un notable interés ciudadanos y supera ya la treintena de socios inscritos, aunque se espera que continúe aumentando la cifra en los próximos días. Los interesados en formar parte de este proyecto, deben apuntarse antes del 30 de enero para determinar la infraestructura necesaria.
El proyecto, concebido como una Comunidad Energética Local (CEL La Solana), tiene como objetivo principal abaratar el coste de la electricidad mediante la instalación de paneles solares en espacios públicos infrautilizados, como tejados municipales, y la posible incorporación futura de sistemas de almacenamiento con baterías. Según las estimaciones, los socios podrán ahorrar entre 130 y 180 euros anuales, lo que supone una reducción aproximada del 20% en la factura final de la energía.
El profesor y técnico en energías renovables Santiago Ocón, uno de los principales impulsores de la iniciativa, ha vuelto a recalcar que “la Comunidad Energética Local de La Solana es una cooperativa de energía exactamente igual a las existentes de pan o el vino”, subrayando su carácter social y colectivo. En declaraciones a la emisora municipal Radio Horizonte, destacó que se trata de una alternativa especialmente pensada para quienes viven en pisos, en régimen de alquiler o personas que no desean realizar una fuerte inversión inicial en instalaciones solares individuales.
Ocón remarcó que la adhesión a la cooperativa es simbólica y accesible para todos los bolsillos. “La cooperativa de la energía sólo cuesta dos euros. Dos euros para siempre”, insistiendo en que esa pequeña aportación permite acceder a un ahorro sostenido en el tiempo. Asimismo, señaló que una empresa externa se encargará de garantizar cada año el mejor precio posible para los socios, facilitando la gestión energética a quienes no pueden dedicar tiempo a comparar tarifas.
Con el fin de dimensionar correctamente el proyecto y determinar el número de placas solares necesarias, se ha establecido el 30 de enero como fecha límite de inscripción. “Tenemos que saber cuántas placas tenemos que colocar y para eso necesitamos conocer cuánta gente va a formar parte de la cooperativa”, explicó el técnico.
Las personas interesadas pueden formalizar su inscripción hasta el 30 de enero en la sede de la Fundación Legado Bustillo, en horario de 8:30 a 14:00 horas, donde recibirán toda la información necesaria. También existen vías alternativas de inscripción a través de redes sociales y otros canales digitales habilitados por la organización.
Santiago Ocón animó a la ciudadanía a sumarse a esta iniciativa colectiva, asegurando que “resulta muy interesante para prácticamente todo el mundo”. Actualmente, el proyecto ya cuenta con más de 30 inscritos, una cifra que sus promotores esperan seguir incrementando en los próximos días.