
Ganadoras del concurso junto al concejal de Promoción Económica y los Reyes Magos Foto: GACETA
Aurelio Maroto
Más de una veintena de domicilios solaneros han participado en el certamen de fachadas navideñas, casi el doble que el año pasado. La iniciativa, impulsada por la Concejalía de Festejos, ha puesto de manifiesto la inventiva, originalidad y paciencia de los concursantes, que han contribuido así a ‘iluminar’ un poco más la Navidad solanera. El Día de Reyes escenificó en el patio del Palacio Don Diego la entrega de premios a los tres primeros clasificados, consistentes en lotes de productos solaneros.
El delegado de Festejos y concejal de Promoción Económica, Santiago López, presidió la entrega a los propietarios de las tres fachadas ganadoras. El primero se lo ha llevado Petri Gómez, que adornó su vivienda de la Avenida de la Constitución, nº 18. En segundo lugar quedó la fachada de María Jesús Moreno, en la calle Santa Teresa, 2; y el tercer premio se lo llevó el frontispicio de Carmen Simón, en la calle Portillejo, nº 30.

Fachada ganadora, presentada por Petri Gómez
La ganadora del primer premio, Petri Gómez, se erigió en portavoz de los participantes para felicitar “a todos” por implicarse en el concurso: “Cada fachada representa la ilusión de una familia”. Ella ha recibido con alegría el premio, aunque confiesa que el verdadero reconocimiento ha llegado mucho antes del fallo del jurado. “El mayor premio que hemos tenido nosotros ha sido que íbamos por la calle y la gente nos paraba para darnos la enhorabuena”, explica emocionada, subrayando el cariño vecinal como el estímulo más valioso. Aunque ya decoraron su casa el año pasado, fue en esta edición cuando decidieron dar el paso y participar oficialmente.


Las otras fachadas premiadas
Define la experiencia como “agridulce”, más por pequeños contratiempos personales que por el resultado final, ya que “ha sido más importante la parte dulce”. Para ella, la Navidad se vive desde el proceso: imaginar la decoración, elegir los elementos, distribuirlos y crear muchos de ellos de forma artesanal, hasta culminar con la satisfacción de ver el conjunto terminado. Reconoce que nada de esto sería posible sin tiempo, esfuerzo y apoyo familiar. “Todo esto requiere muchísimo trabajo y colaboración”, afirma, agradeciendo de manera especial la ayuda de su sobrino Moisés. Además, lanza una reflexión en voz alta: “Imaginad lo bonito que quedaría la avenida de la Constitución si todos los vecinos pusiéramos algún detalle navideño”.