
Los magos de Oriente hablan por videollamada con la agraciada Foto: GACETA
Aurelio Maroto
María iba camino de Valencia. Había pasado la Navidad en La Solana y llevaba en el maletero los regalos de los Reyes Magos, cuidadosamente embalados junto a la resaca emocional de las fiestas. Eran las 13,30 horas del 6 de enero cuando sonó el teléfono. No lo cogió. Número desconocido: mala señal. Tal vez spam, tal vez una oferta supuestamente irrechazable para cambiar de compañía eléctrica en pleno Día de Reyes. Rechazó una segunda llamada, perseverante como los camellos de Oriente. A la tercera, quizá por intuición o por simple curiosidad, decidió devolverla. Y entonces ocurrió lo improbable.
Al otro lado no estaba un teleoperador ni una voz robótica. Eran los mismísimos Melchor, Gaspar y Baltasar, que no suelen llamar, pero cuando lo hacen conviene atender. “¿Hablamos con María Rabadán?”, preguntaron con solemnidad bíblica. “¿Con quién hablo?”, respondió ella, aún anclada en la lógica del asfalto. “Con los Reyes Magos, y te llamamos para decirte que te vas a Disneyland”, le anunciaron sin anestesia. María, atónita, reaccionó como cualquiera con los pies en la tierra y la cabeza en la nube: “Pero qué me estás contando, no me lo puedo creer, estoy flipando…”. Pronto entendió que aquello no era una broma ni un intento de colarle algo innecesario. La llamada partía del patio del Don Diego, donde los magos de Oriente acababan de extraer su papeleta de una gran caja repleta de compras navideñas en el comercio local.
Los Reyes remueven la caja con los tiques y el azar hizo el resto Foto: GACETA
La Asociación de Comercios y Servicios de La Solana, junto al Ayuntamiento, había repartido magia en forma de viaje. Los medios locales dieron fe del milagro moderno. “Si lo hubiera sabido, me habría esperado un poco más en La Solana”, bromeaba María al volante. Tiene todo el año para decidir cuándo se va a Disneyland París. Gracias a la suerte. Gracias al comercio de su pueblo. Gracias a los Reyes Magos, en los que sin duda seguirá creyendo.