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Eulalio Jesús Díaz-Cano Santos-Orejón Saluda

En el Pleno de toma de posesión dije que no concebía mayor honor ni más alta responsabilidad que representar a todos los solaneros y solaneras. Porque sabemos que “el futuro tiene un corazón antiguo”, es por lo que puedo afirmar, sin temor a equivocarme, que nuestro futuro es prometedor porque el corazón de La Solana es un corazón generoso en todos los sentidos. Generoso en el trabajo, generoso en solidaridad y generoso en el esfuerzo por mejorar. Así ha sido y es de forma recurrente a lo largo de los años.

Hoy, afortunadamente, contamos en nuestra localidad con un conjunto de servicios públicos con los que tratamos de responder a las necesidades básicas de nuestra población. Desde la atención temprana de nuestros niños y niñas, pasando por un sistema educativo que dota de oportunidades a nuestros jóvenes para que puedan alcanzar sus sueños sin más límites que su talento y su esfuerzo; sin olvidar toda la oferta de cursos que se imparten desde la Universidad Popular y el Centro de Educación de Personas Adultas. El cuidado y la atención a las personas con capacidades diferentes es algo de lo que nos sentimos especialmente orgullosos, así como la consideración con la que tratamos a nuestros mayores. Nuestro sistema sanitario público y universal es uno de los logros más importantes que hemos alcanzado como sociedad y que debemos cuidar y proteger para que él nos cuide y proteja cuando lo necesitemos. Contamos, también, con un conjunto de infraestructuras de todo tipo: sociales, culturales, deportivas, que permiten que podamos desarrollar actividades e iniciativas con las que cultivarnos y llenar el tiempo que nos quede libre.

A quienes leen estas líneas desde otros lugares, que no os quepa duda: merece la pena visitar La Solana. Su historia, sus monumentos, su gastronomía, sus productos, su Semana Nacional de la Zarzuela, su Festival de Cine y Vino y, sobre todo, sus gentes constituyen una experiencia única e imprescindible.

El motor de todo esto son los solaneros y solaneras: los agricultores y ganaderos, los comerciantes y los hosteleros, los industriales, los albañiles, las trabajadoras de la confección, las trabajadoras y trabajadores de los servicios sociosanitarios, los empleado públicos y todos los que sostienen con su trabajo y sus impuestos el bienestar del que disfrutamos.

Siempre hay margen para mejorar, por eso desde esta página os invito a hacernos llegar vuestras propuestas, vuestras sugerencias, vuestras quejas, para que podamos, entre todos, seguir avanzando y mejorando. ¡Cuento con todos y todas!

Eulalio Jesús Díaz-Cano Santos-Orejón

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